sábado, 28 de febrero de 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Poema semiautomático


Tomo un pimiento con la mano;
Veo su color clavarse en mi cara.
Aterrado, lo arrojo al suelo.
La verdura, presta y brava,
defendiendo su dulce pureza
quiere embestirme con su verde asta.
Si lo piso se vuelve manso,
si lo beso me muerde con saña.

Si pudiera sentirte palpitar
en el fondo de mi pecho…
Si escupieras sangre a borbotones
sobre las campiñas de heno…
Asiría con empeño ese brazo
que, por no escapar de tu cuerpo,
cede su forma y su esencia
como las cede un río a su lecho.

El cielo azul cobalto viola
tu superficie de rojo objeto terráqueo.
Qué hermoso el verbo violar
cuando no es sino convertir en violáceo.
Y correr por entre las calles
deleitándonos con su aspecto calcáreo.
Y soñar con que el tiempo no pasa,
y soñar con un mundo instantáneo.

sábado, 7 de febrero de 2009

Microcuentos (I)


Poco antes de despertar, Amanda creyó despedirse para siempre de una vida onírica.